3.6.06

All the lonely people


Eleanor Rigby picks up the rice in a church where a wedding has been,
lives in a dream. Waits at the window, wearing the face that she keeps in a jar by the door, who is it for?

31.5.06

Encierro


Algún día quisiera no tener que cambiar de vereda en las mañanas para que me pegue un poco el sol. Tal vez tener algo de luz después de las cuatro de la tarde. Ver como el sol se pone en el horizonte sin tener que subir a la terraza. Un poquito de cielo entre el cemento, así vivimos entre los malos aires.

29.5.06

No a las rejas









Parque Centenario, próxima víctima de una nueva política de "seguridad". Y siguen enrejando la ciudad. ¿Muros, rejas, qué más van a poner para separarnos?

17.5.06

Sincerebros II

Custodiando hamburguesas

Sombras nada más







12.5.06

A la sombra

Bajo el sol quilmeño

3.5.06

La mosca y la sopa

Se paró ahí la guacha y esperó a que le sirvieran de comer. Como no hubo respuesta se las picó.

22.4.06

Humauaqueñita

Humauaca, Jujuy
La bandera hace ruido, pero queda bien no?

14.4.06

¿Vive aún?

13.4.06

Costumbres


San Isidro, Jujuy

Hay cosas que se siguen haciendo igual que hace siglos

Agarrame la sortija



Feria de Mataderos, Buenos Aires

5.4.06

Obelisquista

El tipo quería subir y no andaba la escalera

29.3.06

30 años

Hace más de 30 años empezó un plan sistemático de desaparición de personas. 30 mil seres humanos fueron asesinados.
Cuando era más chico me preguntaba por qué habían desaparecido, por qué esos 30 mil y no otros. Sabía que estaban en contra de una dictadura o algo así. Fui creciendo y dándome cuenta que no sólo estaban en contra de la demagogia y el totalitarismo de un gobierno de facto, sino que también luchaban por un país más justo y solidario, con igualdad social, oportunidades, educación, salud y trabajo para todos y no sólo para unos pocos.

Esos 30 mil, y muchos otros se organizaban, movilizaban e ideaban la forma de cambiar lo que creían venía detrás de una junta militar y las políticas económicas que intentaban llevar adelante desde años antes.
Ellos creían en algo mejor para todos, y por eso los torturaron, asesinaron, exiliaron.
Cada año iba entendiendo un poco más acerca de esta gente y del por qué de la persecución a estos sectores. Iba entendiendo un poco más qué era lo que trataban de imponer los militares y por qué hacía falta acabar con todo tipo de disidencia, con todo aquel que pensara distinto y que actuara en pos de sus ideales.

Pero eso no me lo contaron, no lo leí en libros ni lo vi en videos. Eso lo veo, lo siento y lo percibo cada día que salgo a la calle.
La desocupación, la pobreza, la indigencia. Todos los días piso la calle y no me hace falta más que eso para terminar de entender.
En cada estación y vagón de subte, los pibes que piden, en cada esquina, los pibes que piden, en cada calle del centro los pibes que piden, en cada lugar del país que visito los pibes que piden, en cada cuadra que camino familias enteras urguen en la basura buscando cartón, en cada hamburguesería filas de gente esperando las sobras de lo que otros comieron. En cada empleo que sale en los clasificados, largas colas con caras amargadas. En cada movilización miles pidiendo pan y trabajo. Entendí entonces que ellos tenían razón, que lo que venía era terrible, para ellos, sus hijos y el país entero.

Los 30 mil sufrieron por lo que pensaban, los mataron, y como a muchos otros los torturaron, violaron y humillaron una y otra vez. 500 bebés fueron robados de las panzas de sus madres, los apartaron de sus familias y los regalaron o vendieron al mejor postor.
Juicio y castigo a quienes cometieron tan terribles atrocidades contra la dignidad humana, juicio y castigo a quienes llevaron adelante un plan de exterminio, de robo de identidad, de robo de cultura y de putrefacción de las organizaciones de lucha. Juicio y castigo a sus cómplices en todas las esferas, empresariales, clericales, educativas, médicas, prensa, sindicales burócratas y estúpidos en general.

Juicio y castigo a quienes en nombre de la democracia continuan la persecución y represión para seguir imponiendo medidas económicas en contra del bienestar de la mayoría de la sociedad. Porque matar a 30 mil y torturar a miles más no les bastó y siguieron. Por robar bebés (qué más decir). Porque parte de los culpables fueron enjuiciados, castigados y dejados libres por la caridad de ratas como ellos.
Porque perdimos una generación, y eso lo sufrimos todos. Porque el país tiene niveles de desocupación, pobreza e indigencia que viven batiendo récords.

Sigamos saliendo, no nos dejemos intimidar, sigamos luchando, sin que nadie nos imponga consignas, sin que nadie nos diga cómo hacerlo, sigamos organizándonos, sigamos movilizándonos, sigamos exigiendo justicia, por el pasado, el presente y el futuro.





26.3.06

Flower power



25.3.06

Máscaras de sal

Uyuni, Bolivia.

Día tras día, bajo el sol radiante, miles de obreros se hunden en la inmensidad de sal.
Tapados, máscaras cubren sus caras, sólo ven blanco, sólo ven sal.
Gringos pasan, miran y se van, ellos siguen sacando sal.
Dicen que hace miles de años todo era agua, todo era mar, hoy todo es sal.
Nadie los protege, a nadie importa si están, mientras sigan cargando sal.