26.11.08

Al fin y al cabo


En los sueños vuelo, se volar, planeo, me impulso. La caída es por falta de concentración o por querer volver a la realidad, generalmente caigo en la cama. En la realidad vuelo, se volar, planeo, me impulso. La caída es por falta de concentración o por querer volver a los sueños, generalmente caigo en la cama.

21.11.08

Caminando pa´l costado

10.11.08

Vivir colgado

Mi profe

7.11.08

Marlon

Un auténtico Brando en casa.

21.10.08

Por una cabeza

Busco cuerpo, si tiene uno tírelo en mi terraza.

11.10.08

Encuentros

En tu esquina un día, Milonguita, aquella papirusa criolla que Linnig mentó, llevando un atado de ropa plebeya al hombre tragedia tal vez encontró... (Corrientes y Esmeralda, Celedonio Flores).

5.10.08

Queda claro?

29.9.08

Un viejo despertador

22.9.08

Baile del Coño

Y felíz primavera para tod@s!

1.9.08

Glam

27.8.08

Miradas


Críos

28.7.08

Subcomandante Verde

El Subcomandante Verde escapó una mañana de domingo. Irónicamente, el día de mayor vagancia de la semana, el pobre tipo despertó temprano. Cargó la mochila en su espalda ricotera, la resaca al hombro y la compañera a la mano.
Viaja él imagino descargado, posando en quién sabe qué lugares su cuerpo, quién sabe si tan obeso como solía mostrarse por el oeste en su Honda no pocas veces machacada.
Al parecer, el Subcomandante, abnegado defensor de la Vagancia Internacional, está en la búsqueda de la paz deseada por todo aquel que ose denominarse Vago. Fiel a sus convicciones partió rumbo al norte, según coordenadas de la Liga de Desocupados Voluntarios, escondida entre las sierras y la ciudad, el Subcomandante Verde estaría en la selva boliviana, tratando de buscar adeptos a la Vagancia y uniendo lazos con el presidente Evo Morales, intentando llevar el slogan de su fe: “No al trabajo ni a las duchas innecesarias”. En algún párrafo del Manifiesto Vagancial cuyo título Línea para Llegar a Rata (Lin.Lle.Ra) sus argumentos suenan muy convincentes, sobre todo para aquellos que somos propensos a la pereza: “El trabajar más de lo estrictamente necesario para sobrevivir lleva la mente y el cuerpo a un nivel de exigencia para el que no estamos preparados, sólo la fiesta y el reposo nos salvan de la miseria del trabajo”.
Desde el Esfotado saludamos la férrea campaña del Subcomandante Verde, le deseamos lo mejor para él y quienes lo acompañen en esta aventura, en este ideal, en esta lucha por la no banalización de nuestro tiempo y esfuerzo. Lo seguimos desde aquí, hoy y siempre y oramos por su salud y bienestar.

24.7.08

Sur

Más allá la indundación.

22.7.08

Paz

Y si ya tenés todo, ¿qué más podés pedir, ser felíz?