4.3.06

Tribal

En todos esos indios podía verse el mismo frenesí por devorar que parecía impedirles el goce, como si la culpa, tomando la apariencia del deseo, hubiese sido en ellos contemporánea del pecado. A medida que comían, la jovialidad de la mañana iba dándole paso a un silencio pensativo, a la melancolía, a la hosquedad. Rumiaban sus bocados con el mismo ritmo lento, olvidadizo, con el que se enfangaban en quién sabe qué pensamientos. A veces, deteniendo la masticación, la mejilla hinchada por el bocado a medio macerar, la espalda apoyada contra el tronco de un árbol, se quedaban un buen rato con la mirada fija en el vacío.
(extracto de El entenado de Juan José Saer)

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy buena redacción. Me encantó mucho la forma con la que te expresas. Y por cierto, lindas fotos también. Voy a entrar seguido a chequear tu blog.

Un fuerte abrazo.

Beto

Gaby Reich dijo...

gracias beto, bienvenido serás!

Anónimo dijo...

A lo Parcero... esos momentos nuestros son algo asi bien especiales... Paz Para esos indios parceros q andan disfrutando de bellos paisajes.. x el magico mundo